La Universidad de Santiago idea las depuradoras del futuro

El proyecto acaba de ponerse en marcha bajo la coordinación de Juan Lema Rodicio que explica que el principal objetivo es minimizar los costes de las operaciones y el consumo de energía, reducir la producción de lodos y mejorar su gestión.


Las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) del futuro caminan hacia un cambio de concepto que convierta la depuración en una operación sostenible, con menos consumo, menos lodos y en la que el agua tratada se pueda reutilizar en agricultura. Con este propósito, la Universidade de Santiago de Compostela (USC) coordina un ambicioso proyecto, financiado por el programa Consolíder del Ministerio de Educación, que aúna esfuerzos de investigadores de la Escola Técnica Superior de Enxeñaría de la USC, de otros ocho grupos de investigación de España y dos de Holanda.

El proyecto, bautizado como Novedar (por nuevas estaciones depuradoras de aguas residuales) acaba de ponerse en marcha bajo la coordinación de Juan Lema Rodicio, que explica que el principal objetivo es minimizar los costes de las operaciones y el consumo de energía, reducir la producción de lodos y mejorar su gestión, así como hacer posible la reutilización del agua residual para su aprovechamiento. La idea es, por tanto, convertir las actuales estaciones depuradoras en centros de tratamiento y recuperación de agua.

Además de mejorar la calidad de las aguas, añade el profesor de la USC, también se intentará mejorar la de los lodos, liberándolos de contaminantes, tanto de los mayoritarios como de los microcontaminantes responsables, por ejemplo, del cambio de sexo de los animales acuáticos, a los que hasta ahora no se ha prestado la debida atención. La finalidad es de nuevo poder reutilizar los lodos en agricultura, una posibilidad que se está restringiendo debido precisamente a que se ha constatado que se pueden transmitir esos contaminantes a través de la tierra y las plantas.

En cualquier caso, los investigadores buscan también cómo reducir los lodos, que llegan a sumar en todo el país más de dos millones de toneladas al año y que acarrean un problema serio de almacenamiento. Y también recortar el consumo de energía de las estaciones depuradoras, que si se mantiene como hasta ahora, en los próximos años podría significar el 1% del consumo energético del país.

Cada grupo de investigación socio de Novedar, que cuenta con un presupuesto de 4,5 millones de euros, tiene un objetivo concreto, considerando las estaciones depuradoras como un conjunto. "La concepción de la nueva estación será flexible, con adaptación a los diferentes escenarios, dependiendo de su situación (en la costa o en el interior), sus dimensiones, el destino final del efluente...", apunta Juan Lema. La selección de las mejores técnicas se hará a partir de un análisis que contemplará tanto aspectos tecnológicos como ambientales, ecotoxicológicos y económicos .

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